Archivo de Julio de 2006

Regalos originales

Costosos presentes 

En una sociedad materialista como la japonesa hay todo un ejército de consumidores exigentes a los cuales satisfacer. Y no me refiero a los ricos, que tienen sus tiendas exclusivas en el barrio de Ginza, sino a la clase media. Para quienes desean hacer un regalo con cierto toque de distinción, el mercado a lanzado estos sofisticados productos. Respecto al precio, lo que es inalcanzable para algunos es barato para otros, todo es relativo. A propósito, ¿pagarían 100 dólares por un melón o una taza de café?

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Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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Incendios

Blogger arrestada por provocar incendios

La policía arrestó a una joven bajo sospecha de haber sido la autora de varios incendios cercanos a su domicilio. Esta es la noticia que vi hoy por televisión. Lo curioso del caso es que esta mujer publicaba todo en su weblog, con fotografías, como testigo ocasional de los hechos. Por cierto, cosa difícil de creer.

Al parecer, necesitaba mantener la atención de sus lectores y encontró la estrategia apropiada. Por supuesto, no pudo sostener el ardid por mucho tiempo. Hay que entender que Japón es un país en general tranquilo, no hay temas interesantes para tratar dentro de la rutina diaria. ¿Como hacemos para entretener a los cientos o miles de espectadores aburridos, sedientos de historias que calmen su ansiedad?

Hay dos formas de hacerlo: Inventar las noticias o provocarlas. En base a los hechos, podemos deducir que este personaje no conoce de formas sutiles y optó por lo segundo, sin medir consecuencias ya que faltó poco para que quemara todo el barrio. Lo que se dice, una blogger apasionada.

No todo está perdido para la piromaníaca, ahora puede escribir sobre su experiencia en la cárcel o aprovechar el tiempo para practicar la escritura creativa y leer a grandes novelistas. O, provocar incendios en la penitenciaría.

Extraño pasatiempo el de algunos en este país.

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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Mi vida en Japón

Si es que a esto se le puede llamar vida

Mientras disfruto de las vacaciones por tiempo indefinido que he decidido tomar, aprovecho para replantearme lo siguiente: ¿que sentido tiene mi vida en Japón?

El aprendizaje del idioma es un proceso tortuoso en el cual, si el coraje no nos abandona, dejamos nuestras vidas. Para quien sienta un profundo interés por esta cultura, guste de los desafíos y cuente con los medios necesarios, hasta puede ser una aventura maravillosa. Para ser franco, ni siento tanto amor por esta cultura ni cuento con los recursos para semejante empresa.

Creo que pocos extranjeros pueden dar testimonio fidedigno acerca de las bondades de su estancia aquí; el resto apenas tenemos una vaga idea de la realidad social de este pueblo, vivimos encerrados en nuestro propio mundo, siempre dentro de los estrechos límites del claustro latino. Hoy por hoy sólo estamos usufructuando la economía de esta nación y no veo que esta situación vaya a cambiar, al menos, para los que integramos la primera generación de colonos

Personificar al mercenario que llegó a estas islas sin otro interés que el monetario es algo que me cuesta asumir, aún teniendo en cuenta que me gano el pan de manera digna y que estoy haciendo el trabajo sucio que los nativos no quieren hacer. Mi vida es algo más que la simple subsistencia, por confortable que esta sea. Puedo hacer el sacrificio por un tiempo determinado, pero jamás me entregaría en cuerpo y alma al capitalismo industrial como hacen los japoneses y muchos extranjeros, condenándome a llevar una vida miserable, todo por un automóvil nuevo y un par de electrodomésticos.

Estoy casi convencido. Para quienes se sientan parias en su tierra y no tengan donde caerse muertos, Japón es el paraíso. Por desgracia… no pertenezco a ese grupo de privilegiados.

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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