La carta de Sagawa
Issei Sagawa
En 1981 Issei Sagawa mató a una joven holandesa, seccionó el cadáver con un cuchillo eléctrico y devoró algunas de sus partes. El hecho ocurrió en París y fue el que inspiró a Juro Kara para escribir “La carta de Sagawa“. Obra con la cual obtuvo el premio Akutagawa, el máximo galardón del mundo literario japonés.
En la cárcel y a través de una tercera persona, Sagawa se entera de que Kara tiene como proyecto llevar al cine su caso. Esto motiva a Sagawa, gran admirador de la obra de Kara, a escribirle. Y es de este intercambio postal que nace la premiada novela.
Lo que causa estupor, aparte del macabro hecho, son los delirios del sicópata. El carácter del mensaje que le envía a Kara es el de un colega entusiasmado por compartir ideas comunes, en ningún momento da muestras de sentirse afligido por el crimen y vive con verdadera pasión el deseo de protagonizar su trágica historia.
“Siento que perdí a una amiga”, hasta este disparate llegó a decir. Como si él no hubiese tenido responsabilidad alguna en el asunto.
Es obvio que su percepción de la realidad es diferente al del común de las personas. El vive el hecho como la concreción de un deseo: la posesión de una mujer blanca, matándola y comiendo su carne.
La atracción que sienten muchos hombres japoneses por las mujeres caucásicas no es secreto, por algo tienen tanto éxito las damas de compañía de origen ruso que trabajan en los clubes nocturnos de Tokio y otras ciudades. Atracción fatal para la joven holandesa, cuyo blanco cuerpo sirvió para calmar el insano apetito de este personaje siniestro llamado Issei Sagawa.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com