Archivo de Abril de 2007

Televisores

En Japón, en el año 1953, el precio de los televisores superaba los 140.000 yenes. En ese entonces, un graduado universitario ganaba poco más de 10.000 yenes. Como verán, el precio del aparato superaba con holgura el ingreso anual de un trabajador. No hace falta decir que sólo los ricos tenían acceso a la compra de una caja boba en ese entonces. Si bien en el 58 el costo se redujo a 60.000 yenes, todavía era muy caro para el bolsillo de la clase media japonesa.

En esos años, la cultura de comprar a crédito no estaba muy difundida y los japoneses sentían vergüenza de pagar en cuotas. Entonces, para ver televisión, era costumbre reunirse en casa de amigos o vecinos que habían adquirido los costosos aparatos. Otra opción era hacerlo en las tiendas o restaurantes del barrio.

Al comenzar la década del sesenta, en casi todos los hogares había un aparato de televisión. Se dice que era un ritual apagar la luz para presenciar las imágenes y que se popularizó el uso de filtros coloreados que daban la sensación de estar ante un televisor color. El índice de audiencia rondaba el 50 por ciento con programas populares y series extranjeras como Ben Casey, y la lucha libre captaba la atención masiva del público con un 64 por ciento de televidentes.

Televisores

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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Virginidad

Según un estudio del Instituto de investigación de problemas demográficos y seguridad social de Japón, una de cada cuatro mujeres japonesas solteras de entre 25 y 34 años no ha tenido contacto sexual. Es decir, son vírgenes.

Virginidad

Para la autora de manga y ensayista, cuyo seudónimo es Shinsan Nameko, el problema radica en las reglamentaciones aplicadas a los medios de comunicación respecto a la difusión de contenidos eróticos. Según ella, esto provoca una disminución en los deseos sexuales de la gente, como también una idea negativa en cuanto al sexo.

Por otro lado, el responsable del portal de Internet “Sex Index”, dice que recibe muchas consultas de mujeres vírgenes. Las cuales preguntan: ¿Cuanto duele?, ¿Hay placer desde el primer momento?, y algunas manifiestan: “No puedo mostrarle mi sexo”. Su conclusión es que estas mujeres son incapaces de mantener una relación interpersonal y están llenas de complejos.

La revista Playboy Japón entrevistó a más de treinta mujeres japonesas que aún conservan su virginidad y estas son algunas de sus declaraciones:

Reiko, 29 años, maestra jardinera (kindergarten teacher).

“Desde el jardín de infantes hasta la universidad asistí en forma exclusiva a colegios de mujeres. Aún hoy, me es imposible mirar a los ojos a un hombre. No podría desnudarme ante ellos y mucho menos tener sexo. Por otro lado, veo los preparativos del matrimonio de mi hermana y pienso que es algo muy engorroso. Y me parece raro que tengan relaciones sexuales antes del matrimonio”.

Mai, 26 años, empleada.

“De estudiante tuve novio, pero nunca pasó de tocar mis pechos. Desde esa época siento temor de tener relaciones sexuales, presiento que puede ser doloroso y ese es el motivo por el cual estoy postergando mi matrimonio”.

Hiromi, 28 años, empleada.

“Mi madre me decía que nunca tenga sexo antes de casarme. Por ese motivo, cuando mi pareja quería tener relaciones, le preguntaba si estaba dispuesto a casarse conmigo. Por supuesto, ahí terminaba el noviazgo. A los 25 años dije basta y tomé la iniciativa, pero le pedí a mi novio que fuera suave porque era mi primera vez. Como consecuencia, se asustó y huyó despavorido”.

Info: Playboy Japón 

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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Robot sumo

Desde 1989 y en forma anual, se desarrolla en Japón una competencia nacional de robot sumo organizada por Fuji Soft. Lo curioso de este caso es que los armatostes metálicos deben emular a los tradicionales luchadores de sumo. En dos categorías, radio controlados y autónomos, los gladiadores de metal echan chispas sobre la arena en su esfuerzo por tumbar a su rival. Es la competencia más importante del mundo en donde participan más de 3.000 robots de todo Japón. Además, a partir de 1998, los robot sumo salen de gira al exterior para competir con sus pares extranjeros.

En el año 2003 se inició la categoría de 10 kilos (peso del robot) pero a partir de la competencia número 19 (2007-2008) quedará eliminada por escasez de participantes. Ahora sólo queda la original que corresponde a los guerreros de 3 kilogramos.

El escenario de lucha de los robot sumo es similar al tradicional, salvo por las dimensiones, los pequeños androides deben pelear dentro de un círculo de 154 centímetros de diámetro. La banda blanca, de 5 centímetros de ancho, que marca el perímetro y otras en el interior, son para que el tipo autónomo pueda ubicarse por medio de sus sensores.

Antes de la gran competencia a nivel nacional, los aspirantes deben superar las eliminatorias por distrito. Los participantes compiten en dos categorías: general y estudiantes. En la categoría general puede competir cualquier persona y en cualquier parte del país, sin distinción en cuanto a su lugar de residencia. En cambio, los estudiantes deben hacerlo en su circunscripción (competencia regional) o representando a su escuela (competencia nacional).

Todo parece indicar que los combatientes electromecánicos son la nueva pasión de los jóvenes y no tan jóvenes aficionados a la robótica en Japón.

Robot Sumo

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