Archivo de Mayo de 2007

Compañía de seguros

El lado oscuro de una compañía de seguros en Japón

Cuando comenzó la crisis económica con el estallido de la burbuja, de las 18 grandes compañías japonesas de seguros, 17 estaban con sus números en rojo. La situación para estas empresas se tornó desesperante y la consigna en aquel entonces era sobrevivir a cualquier precio.

Compañía de seguros

En una nota del semanario Shukan Posuto, están las declaraciones de una agente de seguros que para cumplir con su cuota de ventas hasta debía acostarse con los clientes. Método que, según ella, era utilizado por el 20 por ciento de sus compañeras.

A los hombres jóvenes los visitaba en sus propios domicilios luciendo vestidos escotados o faldas muy cortas. Y con un objetivo claro, nunca regresar sin el contrato firmado. La entrevistada es una mujer casada y tiene dos hijos. Por supuesto, su marido desconoce por completo los vericuetos de su trabajo.

Esta compañía que vende seguros de vida, no sólo conoce las técnicas empleadas por sus agentes, también las promueve. Al parecer, estas mujeres integran el equipo de herramientas descartables y son entrenadas para conseguir contratos a cualquier precio. Si cumplen, son elogiadas en las reuniones matinales; en caso contrario, humilladas delante de todo el personal.

La presión que sufren las agentes llega a tal extremo que algunas compran pólizas con su dinero para cumplir con las ventas estipuladas. En ocasiones, pidiendo préstamos a usureros. Pero no sólo las empleadas apelan a todo tipo de artimañas para conservar la cabeza, también los gerentes deben recurrir a procedimientos anormales. Por ejemplo, admitiendo a personas con enfermedades graves falsificando sus análisis clínicos.

Ella también tuvo que efectuar ventas ficticias pagándolas de su bolsillo. Para cubrir el déficit se ofrecía en una agencia de alquiler de amantes, por la cual obtenía entre 30 y 40 mil yenes por cliente.

Los empleados masculinos de esta compañía de seguros son quienes controlan al personal femenino. Ellos reciben ascensos de acuerdo al grado de efectividad de sus pupilas y su responsabilidad es entrenar a sus compañeras para que saquen el máximo provecho a sus encantos. O dicho de otra manera, para que hagan bien el trabajo sucio.

Al final de la nota, el periodista le pregunta a la dama en cuestión si no siente temor que su marido se entere de todo esto. La respuesta es escalofriante: “Mi marido no me importa en lo absoluto, para mí lo importante es que traiga su sueldo a casa. Si se muere, me beneficia porque ya le hice firmar una póliza por 150 millones de yenes”.

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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Ganar dinero en Internet

Antes de escribir sobre mi experiencia con Adsense en el blog, quiero comentar sobre el caso de un emprendedor japonés que de la nada y en muy poco tiempo ha logrado obtener ingresos mensuales que rondan los 30.000 dólares.

Según lo que escribe en su blog, su especialidad es el sistema de afiliados. El recibe suscriptores y a través de sus boletines comenta y vende diversos productos y servicios, en general relacionados con su especialidad, el negocio online. Bueno, con semejante antecedente, debe ser muy fácil para él convencer a sus lectores para que compren sus productos. Al parecer su estrategia es perfecta, sus abultados ingresos lo avalan, quien puede dudar de su capacidad para ganar dinero en Internet.

Por el carácter de sus primeras notas, cuando no ganaba un yen, se puede percibir el tono de alguien que sabe de lo que está hablando. Con un lenguaje muy amigable, comienza a relatar vivencias personales que están directamente relacionadas con el producto que vende. Por ejemplo: “Pasé por un momento muy difícil en mi vida, estaban muy confundido, ya nada me parecía interesante y la sensación de vacío llegó a ser insoportable. Comprendí que no podía seguir en esa situación y tomé la decisión de recurrir a gente preparada que pudiera ayudarme…” Al final de la nota, invita a sus lectores a que sigan un enlace de la empresa a la cual recurrió para tratar su problema. Recién comenzaba su aventura como emprendedor online, es obvio que sus soluciones de mercadeo no tenían cabida en ese momento.

En la actualidad, vende los secretos de su oficio: técnicas para posicionar en los buscadores, las claves para aumentar tráfico y ganancias, etc. Todo lo relacionado con ganar dinero en Internet. Negocio que se potenció a raíz de su éxito personal. El precio de algunos de sus manuales ronda los 200 dólares por ejemplar y no deja de repetir al ofrecerlos que él invirtió más de 20.000 dólares en información para capacitarse.

Si bien en la actualidad sus productos se venden solos, cuando comenzó era un perfecto desconocido sin más herramientas que su entusiasmo y ganas de progresar. Es decir, uno más del montón. Ahora, por qué él tuvo un ascenso explosivo mientras sus colegas de más experiencia se quedaron donde estaban. Creo que una de las diferencias, y quizás la más importante, es el carácter con que redacta sus boletines. En un tono ameno, como si estuviese aconsejando a un amigo, no menciona el producto sino hasta el final del escrito. Siempre intercalando experiencias personales, propias y de terceros. Con ese estilo, que utilizó desde el primer artículo, se ganó la confianza de sus lectores. Lo demás llegó por añadidura.

Pienso que hay una gran diferencia entre este sujeto y quien escribe un blog por el placer de hacerlo y nada más. Quien se dedica a los negocios online lo hace para ganar dinero. Su pasión se concentra en generar ganancias, ya sea con un blog de mercadeo, programas de afiliados, publicidad, ventas directas, etc. Tanto el tema como el contenido pasan a un segundo plano y están supeditados a las ventas.

Yo no tengo intenciones de “ganar dinero en Internet” como él, pero quiero seguir viviendo de mi espacio, que, por fortuna, hoy me da el dinero necesario para poder pagar las cuentas. Por supuesto, sin que el blog se convierta en un mercado persa.

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

Continúa en: Cómo ganar dinero

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