Archivo de Septiembre de 2007

Sobre los extranjeros en Japón

Me han escrito unos cuantos lectores preguntándome acerca de las posibilidades que tienen los extranjeros en Japón de integrarse a la sociedad y desarrollar un nivel de vida al menos decente. Como es un tema recurrente quiero dejar mi opinión en esta entrada, para así no tener que responder en forma individual la misma cuestión una y otra vez.

En general, quienes me escribieron, son personas que por algún motivo sienten que Japón puede ser un destino interesante para continuar con sus vidas. Algunas conocen el país por haber sido becadas, otras, pasaron una temporada como turistas, y el resto, jamás ha pisado el archipiélago.

Pienso que haber estado una temporada como turista o becado no es suficiente para tener una idea precisa sobre lo que significa vivir en Japón. A los ojos de quien hace turismo, todo es fascinante y maravilloso, la sociedad japonesa nada en la opulencia y los homeless son tipos que le dan la espalda al trabajo -que abunda- porque prefieren vivir sin responsabilidades como pordioseros. En cuanto a los becarios; están para estudiar y entrenarse en sus respectivas disciplinas, tienen todo programado y servido en bandeja, no tienen que salir a ganarse el pan y el costo de vida les importa un carajo.

En cualquier país del mundo un analfabeto tiene pocas posibilidades de progresar

Creo que para los extranjeros en Japón, el obstáculo casi insalvable, es el idioma. Nada es imposible, pero quien esté estudiando japonés sabrá a lo que me refiero. Dominar el idioma al nivel de un nativo requiere largos años de estudio, mientras tanto, los años pasan y las oportunidades disminuyen.

Si hablamos de tener mejores opciones laborales, tendríamos que leer y escribir en perfecto japonés mientras seamos jóvenes. Dudo que a los 60 años podamos conseguir un buen trabajo, así tengamos la capacidad de leer el diario hasta el último ideograma y escribir cuentos como Akutagawa.

La calidad de vida está relacionada con el conocimiento de la lengua, en Japón y en cualquier parte del planeta. Sin saber leer no se tiene acceso a la cultura, no es posible capacitarse, no se conocen las leyes y los derechos que se tienen como ciudadano. Siempre se dependerá de un traductor ocasional que transmita la información que se desea conocer.

Y como si esto fuera poco…

Hay otra cuestión a tener en cuenta si uno pretende echar raíces en el archipiélago japonés: la discriminación. Los extranjeros tendrán que acostumbrarse a ser tratados como ciudadanos de segunda categoría. Ahora, dentro de esa segunda categoría hay varios niveles que, según creo, están delimitados por el estatus socioeconómico y el color de piel. A los anglosajones y europeos blancos se los trata de una manera, y a los demás, de otra. Es decir, en Japón se discrimina como en todos lados.

Esto no significa que los extranjeros de menor calidad vayan a ser apaleados en una calle oscura por una banda de encapuchados. La situación no es tan grave. Aunque sentir por parte de algunos que, por ser latinoamericanos, somos catalogados como pobres muertos de hambre no es para nada agradable. Por fortuna, mucha gente comprende cuales son los inconvenientes de los inmigrantes económicos y en parte compensan la actitud de los ignorantes y xenófobos.

No, Japón no es el infierno ni mucho menos, pero tampoco el paraíso que muchos imaginan.

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

Itasha, arte otaku sobre ruedas

Obvio, los otakus no se desplazan en vehículos comunes y corrientes. Ellos no conducen autos sino itasha. Sobre el significado del nombre no me quiero detener porque es complicado y poco claro. Hay varias versiones y no sé cual es la correcta todas me suenan muy pelotudas.

Bueno, esta práctica comenzó a mediados de los años 90 y se incrementó a partir del 2000. Hoy existe una comunidad itasha que realiza eventos en forma periódica en diferentes puntos del país y publicaciones especializadas dirigida a ellos. La sociedad los ve como bichos raros, cosa que no sorprende porque son otakus, pero muchos se detienen a admirar y fotografiar sus diseños.

Akiba-coches-1

Akiba-coches-2

Itasha, coches otaku 1

Itasha coches otaku 2

Itasha coches otaku 3

Itasha coches otaku 4

Itasha coches otaku 5

Itasha coches otaku 6

Itasha coches otaku 7

Itasha coches otaku 8

Itasha coches otaku 9

Si quieren ver más, estos videos son del “Itasha Meeting 2007″ de la provincia de Gifu:

 

 

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com

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El mercado de pulgas en Japón (furi maketto)

Mercado de pulgas, Japón 

En japonés, el nombre original de este evento es “nomi no ichi”, 蚤の市.

蚤 : Se lee “nomi” y significa “pulga”.
の : Se lee “no” y significa “de”.
市 : Se lee “ichi” y significa “mercado”.

Como este nombre estaba asociado al comercio de trastos viejos y antigüedades,  y “nomi” (pulga) daba idea de suciedad, lo rebautizaron “furi maketto”, expresión que tomaron de las palabras “free” y “market” del idioma inglés. Quizás porque sonaba bien y la mercadería no siempre estaba compuesta de cosas viejas; ya que en inglés, “free market” no tiene relación alguna con “flea market” (mercado de pulgas). La cuestión es que así quedó y este es el nombre por el cual se lo conoce en la actualidad.

El año pasado, cuando fui al museo Edo Tokyo, en el camino que daba a la entrada principal, había un grupo numeroso de personas desarrollando esta actividad. En general, se comercia con todo aquello que la gente guarda en su hogar y no utiliza. Vajilla, juguetes, libros, adornos, vestimenta, electrodomésticos, herramientas, etc.

Supongo que estas reuniones tienen un interés social más que material. Aunque es posible que entre los vecinos que venden en forma eventual sus objetos en desuso, haya vendedores callejeros que aprovechan la ocasión para despachar su mercancía.

Mercado de pulgas, foto 1

Mercado de pulgas, foto 2

Mercado de pulgas, foto 3

Mercado de pulgas, foto 4

Mercado de pulgas, foto 5

Mercado de pulgas, foto 6

Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com


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