Una otaku de la ecología
A principios de los años 90, algo que me sorprendió fue ver a escolares arrojando basura por la ventanilla del tren. Hasta ese momento creí que la limpieza dentro de la sociedad japonesa era un ritual sagrado que se trasladaría de generación en generación, pero al contemplar la escena me di cuenta de que algunos jóvenes ya no estaban dispuestos a continuar con el legado de sus mayores.
Después de 12 años pisé por segunda vez las islas y pude comprobar que no estaba tan errado. Las calles ya no eran tan limpias como antes y la actitud de algunas personas se asemejaba bastante a la de ciudadanos irresponsables del tercer mundo.
Bueno, no todo está perdido mientras existan personas como Aya Iwata. Ella se autodenomina “ídolo de la ecología” y una vez por semana se planta en alguna calle de Akihabara a recitar su proclama en pos de una ciudad pulcra. No sólo habla, también camina el barrio eléctrico y recoge los desperdicios que encuentra a su paso. Los cuales mete en una coqueta bolsa que siempre lleva consigo. Y además, como tiene energía de sobra, escribe a diario en su blog.
Esta es Aya, una joven japonesa, ¿otaku?, comprometida con la ecología y, lo más importante, que predica con el ejemplo.

