La vecina
Si algo extraño de mis días como obrero en Japón, son los divertidas charlas que tenía con algunos compañeros de trabajo. Un día, uno de ellos, me comentó sobre una trabajadora sexual que tenía su centro de operaciones en un apartamento contiguo al suyo. Los ruidos que escuchaba despertaron su curiosidad y no pudo resistir los deseos de, al menos, conocer su cara.
Después de un tiempo pudo saber, según los sonidos que provenían de la casa, cual era el momento en que esta mujer se disponía a salir. La obsesión lo torturaba, pero la tarea no era nada sencilla ya que su vecina trataba de ser lo más discreta posible y no ponía un pié fuera de su domicilio hasta que la calle estuviera despejada.
Elaboró un plan y esperó la ocasión para ejecutarlo. Un día, al escuchar que se preparaba para salir, aguardó en la entrada y cuando se percató de que ella ya se encontraba fuera, abrió rápido la puerta, avanzó unos pasos y la penetró sin piedad con su mirada. La mujer se mostró sorprendida y enseguida subió al automóvil para ponerlo en marcha y partir.
Al parecer, el episodio no pasó desapercibido para la misteriosa dama, ya que más tarde, un hombre corpulento con anteojos oscuros y aspecto nada amigable, se paró frente a la ventana de mi compañero tratando de ver a través del vidrio quién habitaba esa casa. Quizás para persuadirlo de que no vuelva a molestar a su protegida; o invitarlo a que la conozca, pero eso sí, pagando lo que corresponde.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com
Entradas con alguna relación:
3 de Marzo, 2007 - 5:58
Las dos dudas que me quedan son:
1- Estaba buena la mina?
2- tu amigo pagó o no pagó?
Siempre viví en una casa rodeada de terreno, así que no escuchaba a mis vecinos aunque se estuvieran matando; pero al mudarme a este edificio de 13 pisos habitado en su mayoría por estudiantes universitarios una de las cosas que descubrí es cuanto se quiere la gente y cuan a menudo lo demuestra!
3 de Marzo, 2007 - 6:45
Este hombre se pegó un susto bárbaro, ya se veía clavado de cabeza en un arrozal. Creo que a partir de esa experiencia se le fueron las ganas de espiar a sus vecinos.
Dudo que haya pagado, es más, pienso que ni siquiera hubiese aceptado el servicio en forma gratuita.
Las demostraciones de amor son agradables aunque tiemble el edificio y se rajen las paredes.
3 de Marzo, 2007 - 9:28
Hace unos meses, leyendo un blog de un japonés, me dí cuenta que hay de todo en el mudo.
Este joven japonés, empleado de una empresa, casi siempre volvía tarde a su departamento. Al lado, vivía una chica, con la que algunas veces se cruzaba cuando volvía temprano de su trabajo.
Un día, este joven, encontró en la calle, un perrito, enfermo y se lo llevó a su casa. Fue en ese momento que se encontró con esa chica, que salía. Ella se interesó por el perrito y le preguntó quién lo iba a cuidar cuando estuviera ausente. El joven le contestó que nadie, porque vivía solo.
La chica, le dijo que si no le imprtaba, ella lo cuidaría hasta la noche, cuando salía a trabajar. Hicieron un “pacto”. Cuando él salía para trabajar, llevaba el perrito a su vecina, que siempre le abría la puerta medio dormida y con una cara diferente a la que se econtraba cuando salía, y se lo dejaba en sus manos, y le entregaba también la llave de su departamento, para que lo dejara dentro en caso de que llegara tarde, es decir después de que ella saliera.
Y así pasaron los días, y el perrito se fue recuperando.
Después de varios meses, él tuvo que mudarse a otra ciudad, a una sucursal de la empresa en la que estaba trabajando, llevándose el perrito.
Al despedirse de su vecina, se sorprendió verla llorar, abrazándose al animal, y le agradeció por ser el único hombre que no le dijo nada cuando le contó que su trabajo era la de prostituta.
Hay de todo en el mundo……
3 de Marzo, 2007 - 13:08
hermosa aunque triste historia creo que este joven que cuenta la historia debio tratar de formar una relacion con esta chica y ayudarla a salir de ese mundo horrible el cual es la prostitucion ya que muchos hombres discriminan a estas mujeres. que lo unico que necesitan para cambiar es que alguien les demuestre amor.
amor del real ya que lamentablemente se a confundido la palabra amor con coito (relaciones sexuales), yo en mi caso creo que si viviese solo ya, que todabia vivo con mis padres le hubiese propuesto a la chica que se viniese a vivir conmigo. que juntos con la ayuda de Dios podriamos solucionarlo y le hubiese dicho que si ella estaba dispuesta a cambiar juntos olvidariamos su pasado. ya que por lo que noto esta chica es una mujer dulce. cariñosa e incluso me parece lamujer perfecta. cuando lei la historia mis hojos se llenaron de lagrimas.
por favor mujeres recuerden nunca dejen que un Hombre les diga cuanto valen. ustedes valne mas que todo el oro del mundo.
Me alegra verte nora.
Cuidate..nos vemos..
3 de Marzo, 2007 - 14:46
Si me permiten, quisiera contar otra historia, también real, que me pasó a mí.
Cuando estuve en España, hubo un tiempo en que lo pasé mal (y no lo voy a contar porque ya no tiene importancia)
Y en esos momentos difíciles, la única persona que me ayudó a reponerme, fue una prostituta japonesa, que vivía en la misma residencia de estudiantes. Le pregunté por qué hacía ese…..”trabajo”, y me respondió sonriendo “porque era el camino más fácil para ganar dinero”.
Y mirándome seriamente , me dijo que nunca lo haga.
Era mucho más mayor que yo, y todavía me acuerdo de su nombre y de su cara. No sé qué estará haciendo ahora. Espero que sea feliz, a su manera.
Cosas y personas inolvidables….que se conocen a través de la vida.
3 de Marzo, 2007 - 22:58
Todos prostittuímos nuestro hermoso tiempo por plata y las “mujeres de la vida” lo hacen también con su cuerpo, esa es la única (y triste) explicación.
Por suerte, Nora, la chica que te dió una mano cuando la nesecitaste tenía un alma absolutamente virgen y pura, mucho más que gente que habrá tenido una vida “honesta y decente” que ni se habrá percatado de tu dolor en aquel momento.
David, cabe la posibilidad de que la chica japonesa no haya hinchado para tu mismo dios, así que no sé si le hubiera dado alguna mano a menos que se convierta al cristianismo.
No tomes este mensaje como ofensivo, es sólo que ayer tuve que ir a hacer un cursillo para madrina de bautismo y el tipo que lo dió estuvo más tiempo explicando cómo era la ceremonia y cómo se tenían que poner para sacar las fotos que hablando de las responsabilidades de los padrinos (de eso no dijo nada directamente).
Con 12 años de formación en un colegio católico cada vez entiendo más porque la iglesia pierde fieles y porqué me suena cada vez más vacío su discurso.
4 de Marzo, 2007 - 2:16
Preciosas historias Nora. La verdad que no sé que decir. Ahora mismo en España existe un debate sobre el tema de la prostitución, que si legalizarla, que si no.
Yo no tengo una idea formada sobre cual es la mejor opción para las personas que están en ese mundo. Me imagino que habrá una parte que lo hace de forma voluntaria, pero me preocupan quienes se han visto arrastrados a ese mundo donde el cuerpo es una mercancía más. :/
Saludos.