Sonrisas japonesas
Creer que todas las sonrisas y amabilidad que recibimos en diferentes tiendas y lugares públicos que visitamos, parten del corazón de quien prodiga, es como mínimo, pecar de ingenuos.
En Japón los rostros de los empleados son parte de la fachada de la empresa y en esto los japoneses son muy minuciosos, al punto de entrenar a su personal en la manera de como se debe sonreír. Créase o no, hay técnicas específicas para lograr una hermosa sonrisa corporativa.
Claro está, el buen trato corre en proporción con la categoría del cliente, no es lo mismo un turista adinerado que un humilde campesino. Y así como se discrimina en el ámbito local con los nativos, los extranjero aquí, no somos todos del mismo pelaje. Basta ver el trato preferencial que reciben los anglosajones, prácticamente, los niños mimados de esta sociedad. Quienes reciben la mayor cantidad de sonrisas, y por supuesto, las de mejor calidad.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com
Entradas relacionadas:
17 de Mayo, 2006 - 22:56
Seguramente alguna referencia espantosamente negra existe con respecto a los resultados de la Segunda Guerra. Fijate que los italianos también tienen ese especial arrodillamiento frente a los anglosajones.
Te lo digo con la vergüenza ajena que me provocaba cuando viví en el Véneto.
17 de Mayo, 2006 - 23:15
Hola,
Acabo de llegar y no pude dejar de leerte de cabo a rabo. Me gusta la forma humana y sensible con que relatas tu vivencias. Ciertamente, el lado que se conoce menos de este país.
Saludos.
18 de Mayo, 2006 - 14:16
Ignacio, desde que finalizó la segunda guerra el país sigue ocupado, las bases militares norteamericanas están por todo el archipiélago. Pareciera que en el imaginario colectivo ellos siguen siendo los dueños de casa.
Saludos
18 de Mayo, 2006 - 14:17
Pilar, muchas gracias por tu comentario.
Saludos
23 de Mayo, 2006 - 17:14
Soy francesa y creo que es lo mismo en mi pais…
Muy bueno tu blog, trato de entender todo lo que dices dado que yo no soy hispanohablante pero me gusta como relatas tus experiencias.
Un saludo
23 de Mayo, 2006 - 18:43
Te expresas muy bien en español Marina, gracias por la visita.
Saludos
3 de Junio, 2006 - 11:36
Esteban… la realidad cambia un poquito aquí en Okinawa con respecto a los yankis (cuestiones lógicas). Si bien en algunos negocios ante un anglosajón faltaría que las empleadas se prostituyan, yo por no ser rubio y tener rostro algo raro (no soy nikkei puro) he tenido muy buen trato por hablar nihongo algo mejor que muchos extranjeros. Eso sí, cuando no entendía algo de lo que me decían (por usar un tremendo sonkeigo) me querían hablar en inglés…
En Okinawa el trato de la gente es excelente. Charlar con los taxistas era muy divertido, me hacía acordar a Argentina, jeje.
Pero bueno, muy interesante lo que contás. Mi experiencia fue exclusivamente de ryuugakusei y lo tuyo es diferente por lo tanto aprendo.
Saludos desde Santa Fe, Argentina
3 de Junio, 2006 - 13:25
Según la zona en donde estés, el trato puede ser mejor o peor. Como aquí la discriminación se presenta en forma solapada, a veces pasa desapercibida. Los japoneses siempre tratan de evitar conflictos, pero cuando la tolerancia se rompe, la discriminación te explota en la cara.
No sé que piensa la gente de Okinawa respecto a los marines, pero no creo que sientan mucho cariño por ellos, aunque muchos viven de las bases norteamericanas. Por lo que sé, la provincia vive del turismo y los dólares que gasta la soldadesca yanqui. No sería raro que algunos japoneses se arrastren por ellos, aunque en el fondo tengan ganas de escupir su cara. Porque esto también es cierto, hay una gran diferencia entre extranjero rico y extranjero pobre. Si le das de comer, se meten la xenofobia en el bolsillo.
Saludos.
6 de Noviembre, 2007 - 2:44
[…] Sonrisas de plástico […]