Vida en Japón, un domingo como cualquier otro
Es una mañana calurosa de verano, un domingo como cualquier otro en Japón, tranquilo y soleado. Estoy en un local de comida rápida frente a la estación. Hace apenas minutos que desperté y me dispongo a tomar el desayuno.
El sabor del café, como en la mayoría de estos comercios, es espantoso. La luz del sol que penetra por la vidriera, se refleja en una de las mesas y golpea sin misericordia en mi cara. El clima es espléndido y la hermosa canción de Diana Roos que estoy escuchando aporta su toque de melancolía . Enciendo un cigarrillo, cierro los ojos y disfruto de este instante.
Siento una voz cerca y regreso al mundo real. Levanto la cabeza y veo a una empleada de la tienda que me dice que está prohibido fumar en este sector. Apago el cigarrillo y pido disculpas. Como buen gaijin, no supe leer el ideograma escrito en uno de los vértices de la mesa.
Salgo del local. Todavía quedan muchas horas por quemar y no tengo plan alguno. Como siempre, la visita a los centro de compras que encuentre en mi camino. No son muchos, la ciudad es chica y ya conozco de memoria todos sus comercios, hasta sé cuales son los artículos que venden y a que precios. Bueno, quizás me encuentre con algún conocido y pueda romper la monotonía.
Mi paseo dominical sigue su marcha sin pena ni gloria. Estoy sentado en uno de los bancos de una pequeña plaza, hay muy poca gente circulando y mi única compañía es un gorrión que está picoteando el suelo a metros de mis pies. A mi derecha, al borde de la calle, veo a un cuervo parado sobre un tacho de basura; esto me recuerda que es hora de almorzar y decido regresar a casa.
Como no tengo ganas de cocinar, paso por una tienda de conveniencia y compro una vianda. Mientras camino hacia mi apartamento, pienso que al día siguiente comienza mi dura rutina laboral, pero estoy contento; porque en la fábrica, a pesar del trabajo pesado y tedioso, al menos tendré a alguien con quien conversar.
Esteban Miyahira - unargentinoenjapon@gmail.com
4 de Septiembre, 2007 - 9:11
Tu desayuno es solo café?
4 de Septiembre, 2007 - 9:43
a veces uno se siente mas solo en la calle o incluso en una disco rodeado de gente k en el trabajo, esas cosas pasan con frecuencia.
ahora k uso el i-pod y con ayuda del celular, lograron en mi, un aislamiento terrible, esta bueno caminar por la calle y escuchar musica, pero parecemos personas “sin vida”
caminando…..abstraidas de las cosas simples.
como el canto de las aves o el susurro del viento.
voy a ver si cambio mis habitos…..
4 de Septiembre, 2007 - 11:13
Así es Nora, no puedo comer nada por la mañana.
4 de Septiembre, 2007 - 11:58
Tenés que cambiar Esteban, no es nada sano
4 de Septiembre, 2007 - 13:42
No te ofendas, pero siempre que te leo una nota de Japon me das una sensación de alegria amarga.
4 de Septiembre, 2007 - 14:25
BaEEz, no soy un tipo alegre, y mira que me esfuerzo para serlo. Tampoco vivo deprimido. Son momentos en la vida de cualquier persona. En Japón o en donde el destino te deposite.
4 de Septiembre, 2007 - 15:19
Sí, tenés que desayunar. Si yo salgo sólo con un cafecito me desmayo a la cuadra.
Debe ser brava esa sensación de soledad. Nunca me pasó estar así de lejos, pero cuando estoy sola es impresionante como siento la presencia de la gente que me quiere (incluso mis muertitos) y entonces lo disfruto mucho.
4 de Septiembre, 2007 - 16:19
Esteban creo que en ese aspecto somos un poco similares, a un que siempre sonrio estoy mentalmente SERIO como un vaso de agua.
6 de Septiembre, 2007 - 4:07
Pero esto era cuando estabas en Japón. ¿Ahora es igual? Digo porque la vida en Argentina es más bulliciosa…
6 de Septiembre, 2007 - 12:10
Corsaria, en mi país es diferente porque estoy con mis seres queridos. Por otro lado; en Argentina es natural ponerse a hablar con gente del vecindario, con el taxista o con algún extraño que te encuentres en la calle.
6 de Septiembre, 2007 - 15:57
Es cierto uno aca en argentina uno habla con estraños en cualquier lado antes no le prestaba antencion pero ahora por chusma nada mas veo que eso pasa todo el tiempo sin ir mas lejos hoy me paso en el tren cuando estaba en camino hacia la facultad
PD:que calor hace ahora chau
27 de Noviembre, 2007 - 22:01
Me transportas a mi propia experiencia, a casi una década después de la tuya. Recuerdo que muchos me habían ‘preparado’ para enfrentar al ‘Monstruo’ que me pintaron de la vida en Japón pero cuando llegué me encontré con un conejito blanco que me tuvo de salto en salto. Me aventuré, me perdí, me encontré.
También cerraba los ojos para disfrutar profundamente la segunda o tercera pitada del cigarrillo, después de exhalar lentamente… los mejores momentos que estando ’sola’ me sentí más acompañada y más viva que nunca.
Mis tags para el recuerdo:
Odakyu line, Mild seven, Chat Noir, Karaoke box, Machida, Enoshima, Imperial Palace y mis botitas de charol q.e.p.d.
27 de Noviembre, 2007 - 22:38
Mioshka, Mild Seven y karaoke box son también dos de mis tags.